Rasado y despinzado de abrigos de piel

Rasado y despinzado de abrigos de piel

Transformamos abrigos de piel para hacerlos más ligeros y suaves

Transformamos abrigos de piel para hacerlos más ligeros y suaves

Le presentamos dos palabras que cambiarán su relación con ese abrigo: rasado y despinzado.

Imagine su abrigo, pero con la esencia de la piel transformada. Representan un obstáculo entre usted y su experiencia ideal de vestir.

Con el despinzado, eliminamos cuidadosamente la púa, dejando solamente la borra, otorgándole una textura suave y aterciopelada, y un tono ligeramente más claro.

Por otro lado, el rasado brinda una sensación más ligera y blanda, para una experiencia de vestir sin igual.

En nuestro taller valoramos cada prenda para decidir si el rasado, el despinzado o una combinación de ambos es la mejor opción. El objetivo es conservar la esencia del abrigo y mejorar su uso en el día a día.

Rasado y despinzado de abrigos de piel

Preguntas frecuentes sobre rasados y despinzados de abrigos de piel

  • El rasado es una técnica de peletería que permite aligerar el abrigo y darle un aspecto más suave y manejable. Se utiliza para modificar la textura de la piel y conseguir una prenda más cómoda, actual y fácil de llevar. Es una buena opción cuando se quiere renovar un abrigo sin perder su esencia original.
  • El despinzado consiste en reducir el pelo de la piel para obtener un acabado más fino y aterciopelado. Este trabajo ayuda a cambiar la apariencia del abrigo y a darle una imagen más ligera y contemporánea. Es especialmente útil cuando se busca actualizar una prenda clásica y hacerla más versátil.
  • Conviene cuando el abrigo resulta demasiado pesado, tiene un acabado muy voluminoso o se quiere modernizar su aspecto. También es recomendable si se desea mejorar la caída de la prenda y hacerla más cómoda para el uso diario. Antes de intervenir, siempre se revisa el estado de la piel para valorar si el trabajo es adecuado.
  • Sí, en muchos casos se puede aligerar un abrigo de piel manteniendo su calidad y su valor. El rasado y el despinzado permiten modificar el aspecto exterior y mejorar la comodidad de la prenda sin renunciar a la esencia del material. Cada caso se estudia de forma individual para elegir la técnica más adecuada.
  • La principal diferencia está en el resultado final de la piel. El despinzado reduce el pelo para dejar un acabado más fino y suave, mientras que el rasado aligera la prenda y mejora su caída. En algunos casos se pueden combinar ambas técnicas para conseguir un resultado más equilibrado.
  • Sí, trabajamos abrigos antiguos o heredados que necesitan una actualización. Muchas de estas prendas conservan una gran calidad, pero ya no se adaptan al gusto actual o resultan demasiado pesadas. Tras estudiarlas en el taller, valoramos si conviene rasarlas, despinzarlas o aplicar otra solución de peletería.