Sí, en muchos casos se puede aligerar un abrigo de piel manteniendo su calidad y su valor. El rasado y el despinzado permiten modificar el aspecto exterior y mejorar la comodidad de la prenda sin renunciar a la esencia del material. Cada caso se estudia de forma individual para elegir la técnica más adecuada.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *